En una sesión con el Club de las Mentes Inquietas (7-9 años) con la que cerrábamos el bloque “¿Por qué existen las religiones?”, surgió una pregunta, justo en la despedida y cierre, bastante cotidiana: “Ester, ¿Cuándo vamos a comer un helado?” a lo que respondo sin miramientos “Cuando termine la filosofía”
Esa pregunta abrió un diálogo espontáneo sobre si la filosofía puede terminar o no. Lo que sigue es una transcripción de esa conversación, que muestra cómo, cuando se ofrece espacio, los niños y niñas piensan con una profundidad sorprendente:
– Ester, ¿Cuándo comeremos helado?
+ Cuando acabe la filosofía (El problema fue en decir “LA FILOSOFÍA” quizás si hubiese dicho “Cuando acaben los talleres en verano, que era a lo que yo me refería, no se hubiese dado el diálogo. Pero dije “LA FILOSOFÍA”)
(Surge un revuelo y empiezan a debatir sobre si la filosofía puede tener un final.)
+ ¿Por qué no?
– La filosofía no puede tener un fin. Porque si la filosofía termina, significa que termina el pensamiento y que seamos personas. La filosofía nos enseña a pensar bien, sobre nuestras dudas, sobre cosas que queremos saber y sobre cosas que son asombrasas para nosotras. Si no pensamos en esas cosas, entoces solo habría mitos y nada de verdad.
-Claro, la filosofía no puede acabar nunca. Acabaría todo con ella.
– La filosofía puede acabar para ti cuando mueras, pero no para las personas.
-Claro, la filosofía llegará a su fin en los talleres si te mueres, pero entonces buscaremos a otra persona que nos siga haciendo filosofía. Otra persona puede sustituirte. Pero, ¿Qué puede sustituir a la filosofía? (pregunta que no llegan a responder y que me la quedo para tratarla en otro momento)
– Pero, ¿esa persona también traerá a Calista y a Filo?
– No, creo que no, porque eso solo lo trae Ester.
– Entonces la filosofía no acabará nunca, pero Ester sí. Nosotras podemos seguir haciendo filosofía hasta que nos muramos también aunque Ester no esté. La filosofía siempre debe continuar, nunca debe desaparecer.
– Sí, la filosofía no desaparece.. Si desaparece solo habría mito como le mito de Pandora, o el mito de Adán y Eva… Con filosofía no hay mitos. Sin filosofía nada es verdad.
+ Bueno, chicas, en un momento me habéis matado dos veces: ahora y cuando Jane ha dibujado mi tumba (Algún rito que llamaría la atención a un extraterrestre si viniese. Enterrar a los muertos le causará extrañeza y haría preguntas sobre ello,). Vamos a cerrar el taller, porque nos esperan fuera. Pero voy a empezar valorando yo (entre los objetos que teniamos para valorar):
“En este taller me he sentido como un rollo de papel higiénico reciclado. He podido transformar mis ideas y darles nuevos usos gracias a vuestras aportaciones, pensamientos y preguntas. Aunque hoy me habéis ‘matado’ dos veces, también me habéis hecho resurgir. Vuelvo a crearme, a renovarme y a aprender con vosotras. Este último diálogo me ha enseñado muchísimo. Me habéis mostrado lo importante que es la filosofía en vuestras vidas y cuánto la valoráis. ¿Sabéis? Eso ha sido increible. Gracias.”
